El EGO, La Causa Del Sufrimiento

el Yo Psicológico es un manojo de vicios, errores, defectos. Las religiones lo llaman pecados. Lo cierto del Yo psicologico es que está formado por millones de yoes, y todos, vivos dentro de nuestra psiquis, embotellando y robando nuestra conciencia, alimentándose de nuestra vida y nuestra energía.

Nos referimos concretamente al Yo Psicológico o yoes, mí mismo, sí mismo, cuyo conjunto forma lo que en psicología se conoce con el nombre de Ego (del latín egus, que quiere decir Yo).

El Yo tuvo un principio y tendrá inevitablemente un fin, todo lo que tiene un principio, tiene un fin.

El Ser, el Íntimo, no tuvo principio, no tendrá fin. El es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será. El Yo continúa después de la muerte y retorna a este valle de lágrimas para repetir acontecimientos, satisfacer pasiones y pagar Karma.

el pobre animal intelectual, no es capaz de hacer nada, todo le sucede, es un simple juguete mecánico movido por fuerzas que desconoce.

El animal intelectual tiene la ilusión que hace, pero en verdad nada hace, todo se sucede a traves de él.

Nos pegan y reaccionamos pegando, nos acosan por el pago del alquiler de la casa y reaccionamos buscando dinero con ansiedad, alguien nos hiere el amor propio y reaccionamos cometiendo locura, etc..

A medida que se desarrolla la personalidad en el niño, empieza a manifestarse a través de ella, el Ego o Yo Psicológico, el cual constituye una segunda naturaleza, de tipo inferior y animalesca en nosotros.

La presencia en nuestra psiquis de esta multiplicidad egóica, es lo que determina la falta de individualidad e integridad del hombre máquina. Por tal razón, no existen una voluntad única en el individuo, sino múltiples voluntades diferentes y contradictorias entre sí.

Debido a esta constitución egoica, el humanoide nada puede hacer, todo le sucede mecánicamente a través de los diferentes yoes.

Los centros de la máquina humana están controlados y manejados por el Yo Pluralizado, el cual gasta torpemente las energías procedentes de los diferentes centros, determinando el funcionamiento desequilibrado de la máquina.

Una vez desarrollada la personalidad, queda totalmente al servicio del Yo Psicológico.

El Yo Psicológico es el factor de discordia en el Hombre, y el causante de nuestros pesares, sufrimientos y angustias.

El Yo Psicológico es un obstáculo para que el hombre sea realmente conciente, ya que al mantener a la Conciencia fraccionada, embotellada, nos somete a un 97% de sueño.

El Ego, el Yo, el Mí Mismo, los agregados psicológicos son entidades que se han desarrollado a través de nuestra existencia desde los 0 años hasta la formación de nuestra personalidad (7 años) donde han tomado toda la fuerza hasta llegar a dominar en forma total todas las funciones del cuerpo humano, habiendo tomado el dominio de los Centros Inferiores del hombre hasta llegar a convertirlo en una máquina humana.

Esos defectos o Yoes que se manifiestan a través de todos los Centros, por medio de las impresiones, pasan luego al Centro respectivo, ya sean estos de tipo sexual, de movimiento, emocionales, instintivos, etc..

Así como el agua se compone de muchas gotas, así como la llama se compone de muchas partículas ígneas; así el EGO se compone de muchos Yoes. El Ego es múltiple, pluralizado, es por esto que el animal intelectual no tiene continuidad de propósitos porque no tiene un centro de gravedad permanente. Negar la multiplicidad de yoes, es negar las íntimas contradicciones los innumerables cambios que nos suceden.

Los Siete defectos Principales son: IRA, ENVIDIA, GULA, PEREZA. ORGULLO, CODICIA, ENVIDIA.  Estos defectos mencionados anteriormente, se dividen en millones de defectos más pequeños, que en su conjunto forman todo esto que se llama Ego.

Hay gente dedicada a estudios espirituales y que de la noche a la mañana suprimen la ambición violentamente, ese tipo de supresión es una clase de represión de la ambición, es claro que es otra forma de ambición que con procedimientos negativos fortifican al Yo. Existen ciertas escuelas que enseñan sistemas positivos para fortificar el Yo.

El Yo siempre es perverso, a veces se viste de santo y hace obras de caridad y deja su herencia antes de morir a un hospital de caridad o a una escuela a la que perteneció, con la ambición de ganarse el cielo o de que le levanten una estatua.

Toda idea, pasión, afecto, deseo, vicio, etc., tiene su correspondiente entidad y el conjunto de todas esas entidades es el Yo Pluralizado.

La Charla Interior:

Resulta urgente observar la charla interior y el lugar de dónde proviene. Incuestionablemente, la charla interior equivocada es la “Causa Causorum” de muchos estados psíquicos inarmónicos y desagradables en el presente y en el futuro.

Obviamente esa vana palabrería insustancial de charla ambigua y en general toda plática perjudicial, dañina, absurda, manifestada en el mundo interior, tiene su origen en la conversación interior equivocada.

Muchos callan exteriormente, mas con su lengua interior desollan vivo al prójimo. La Charla interior venenosa y malévola producen confusión interior; esta Charla está hecha de verdades a medias o de verdades que se relacionan entre sí de un modo más o menos incorrecto, o con algo que se expresó o se omitió.

Eliminación: A medida que uno trabaja sobre sí mismo, va comprendiendo cada vez más, la necesidad de eliminar radicalmente de su naturaleza interior todo eso que nos hace tan abominables.

Las peores circunstancias de la vida, las situaciones más críticas, los hechos más difíciles, resultan siempre, maravillosos para el autodescubrimiento íntimo.

En estos momentos insospechados, críticos, afloran siempre y cuando menos lo pensamos los yoes más secretos; si estamos alertas, incuestionablemente nos descubrimos.

Las épocas más tranquilas de la vida, son precisamente las menos favorables, para el trabajo sobre sí mismo.

Existen momentos de la vida demasiado complicados en que uno tiene marcado la tendencia a identificarse fácilmente con los sucesos y a olvidarse completamente de sí mismo. En esos instantes hace uno tonterías, que a nada conduce, si estuviese alerta, si en esos mismos momentos en vez de perder la cabeza se acordase de sí mismo, descubriría con asombro ciertos yoes, de los cuales jamás tuvo la mínima sospecha de su posible existencia.

provechando los momentos críticos, las situaciones más desagradables, los instantes más adversos, si estamos alertas, descubriremos nuestros defectos sobresalientes, los yoes que debemos desintegrar urgentemente.

A veces puede empezarse por la Ira o por el Amor Propio o por el desdichado segundo de Lujuria, etc.

Observador y Observado

Es muy claro y no resulta difícil comprender,que cuando alguien empieza a observarse a sí mismo seriamente desde el punto de vista que no es Uno sino Muchos, comienza realmente a trabajar sobre todo eso que carga dentro.

Es óbice, obstáculo, tropiezo, para el trabajo de Auto-Observación Íntima, los siguientes defectos Psicológicos: Mitomanía (Delirio de Grandeza, creerse un Dios) , Egolatría (Creencia de un YO Permanente; adoración a cualquier especie de Alter-Ego), Paranoia (Sabihondez, Auto- suficiencia, engreimiento, creerse infalible, orgullo místico, persona que no sabe ver el punto de vista ajeno).

Práctica

Observador y Observado: Hasta ahora, hemos explicado ampliamente este punto y justificado porqué es menester aplicar esta técnica. También hemos analizado para qué hacerlo, ahora ha llegado el momento de explicar en forma práctica cómo llevar a cabo este desdoblamiento para lograr una perfecta auto- observación.

Supongamos que estamos en el auto, manejando y de pronto viene otro automóvil desde una calle transversal y nos choca por no haber mirado bien y venir quizás a más velocidad de lo debido.

Nos bajamos del auto y vamos directamente hacia el otro conductor, le decimos que es un inconciente, que cómo va a manejar de esa manera, que en qué cabeza cabe……., etc..

En ese preciso momento es cuando debemos aplicar la auto-observación, y para ello debemos desdoblarnos en Observador y Observado.

Hacemos como si diéramos un paso atrás, y nos viéramos allí, parados, gritándole al otro hombre, diciéndole que esto, que aquello, regañándolo. En ese momento nos autodescubrimos, en principio, viendo qué agregado psicológico es el que tomó el comando de nuestra máquina humana, haciéndonos reaccionar ante el evento y viendo que no somos dueños de nosotros mismos, ni de nuestros actos, sino que somos movidos por resortes “invisibles” para nosotros hasta ese momento.

Más adelante, lograremos extender esta auto-observación no sólo a lo que hacemos (actuamos), sino también hacia lo que pensamos y hacia lo que estamos sintiendo, ya que también a nivel mental, quizás, nos imaginamos cómo le pegábamos a ese individuo y a nivel emocional sentimos en el estómago un nudo de rabia que se extiende hacia arriba, hacia nuestra garganta.

Esta es una forma práctica para desdoblarnos en Observador y Observado. Pongamos en práctica esta enseñanza y así podremos comprobar esta sabiduría que nos conducirá a llevar a cabo el primer paso de un trabajo interno, pero ante todo es menester conocernos y de esta forma lo lograremos. 

V.M. Samael Aun Weor

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