La Meditación, Alimento Para El Alma.

En tanto uno no haya experimentado directamente eso que no es del tiempo eso que es la verdad no tendrá esa energía, ese ardor, ese incentivo, esa fuerza continua  que se necesita para trabajar terriblemente sobre si mismos en estos tiempos modernos, los aspirantes son tibios, no trabajan sobre sí mismos en forma continua, ardientemente; esto se debe precisamente, al hecho concreto de que nunca han experimentado realmente eso que está más allá del cuerpo, los afectos y la mente, eso que es la verdad. No es posible tener incentivo para el trabajo continuo sobre sí mismo, si no se ha experimentado  previamente lo real.

Eso que uno siente en lo más hondo de su propio Ser, es lo único que puede experimentar directamente aquello que no es del tiempo.

a Esencia sumergida entre el “VACIO ILUMINADOR” experimenta lo que nadie experimenta.

Sumergida la gota entre el gran océano de la luz, percibe lo que la gente nunca percibe.

Lo que es real para la Esencia,  no le interesa a la gente.

En el “VACIO ILUMINADOR” la Esencia percibe y transmite.

Lo que la Esencia percibe llega a la personalidad humana; en esos momentos los centros emocional y motor se unen al centro “intelectual”.

Las experiencias místicas de la Esencia, durante el Extasis, al ser recibidas por el Centro Intelectual, informan también a los centros emocional y motor.

Esto se debe a la integración de los tres centros durante el EXTASIS PROFUNDO.

Gracias a todos estos procesos psíquicos, cuando el éxtasis concluye y la Esencia regresa al Interior del cuerpo, no se pierden los recuerdos de eso que experimentamos en ausencia del “mí mismo”.

En realidad lo que la Esencia experimenta en ausencia del “mí mismo” es la felicidad de aquello que no es y sin embargo es.

Dicha grande la de la plenitud; entonces nos movemos más allá del tiempo en eso que nadie entiende.

La Relajación

Acuéstese el asceta gnóstico en decúbito dorsal, (boca arriba) con la cabeza hacia el oriente.

Puede acostarse en su lecho o en la perfumada tierra o donde quiera.

 Delicioso acostarse a meditar, en los floridos campos, o entre ese rumor encantador de los pinares solariegos, donde las aves cantan.

También puede el asceta gnóstico acostarse sobre las rocas de las montañas o en los acantilados del borrascoso ponto.

Las rocas amigas brindan consuelo a los ascetas gnósticos.

Colocar vuestro cuerpo, ya en forma de una hermosa estrella de cinco puntas ya en forma de hombre muerto, escoged la figura.

La pentalfa resulta profundamente esotérica; ella puede defenderos de los ataques de los tenebrosos.

La posición de hombre muerto  es profundamente significativa: “La muerte es la corona de todos” tú lo sabes.

Debes entonces parecer un cadáver; los pies tocándose con los talones y las puntas de los mismos separadas en forma de abanico.

A lo largo del cuerpo se extienden los brazos de cadáver.

Respirad ahora como respiran los niños recién nacidos; observad a los pequeños poned atención en su forma de respiración, imitadlos durante la meditación.

Cuan  bellos son los niños recién nacidos;  su respiración es ciertamente la del ALMA DEL MUNDO.

El olor de las criaturas recién nacidas, resulta silvestre, sabe a bosque, a montaña, tiene un no se que…

En las inocentes criaturas sólo se manifiesta la esencia pura e inefable.

Ahora podemos explicarnos por si mismos el motivo fundamental por el cual los recién nacidos son autoconcientes.

Sin embargo las gentes mayores con mucha autosuficiencia, suponen que el recién nacido es inconsciente. 

Observad a los niños recién nacidos; sus cuerpecillos en la cuna relajados tienen un aspecto inefable.

Imitad a las criaturas recién nacidas, relajad vuestro cuerpo como los niños lo relajan.

Que ningún músculo quede en tensión, las piernas y los brazos de las criaturas recién nacidas perecen  de seda.

Duermen los niños recién nacidos deliciosamente entre sus cunas felices y sin problemas de ninguna especie.

Imitad a los niños inocentes durante la meditación interior profunda. Reconquistad la infancia en la mente y el corazón.

Vivid de instante en instante, de momento en momento, sin el doloroso peso del pasado, sin preocupaciones por el futuro.

Relajad la mente. Vaciadla de toda clase de pensamientos, deseos, pasiones, etc.

No acepteis dentro de tu mente ningún pensamiento.

¡Antes que la llama de oro pueda arder con luz serena, la lampara debe estar bien cuidada al abrigo de todo viento!.

¡Los pensamientos terrenales deben caer muertos a las puertas del templo!.

La mente debe estar quieta por dentro, por fuera y en el centro.

Así en meditación profunda y con la mente relajada experimentareis lo Real.

Entregaos a vuestro Dios Interior profundo, olvidaos completamente de la mundanalidad.

Durante la meditación mantened los párpados cerrados.

Que vuestro vehículo físico se adormezca deliciosamente.

La meditación sin sueño destruye el cerebro y daña la mente.

La meditación profunda debidamente combinada con el sueño, conduce al éxtasis, al SHAMADI.

Combinad sueño con meditación en proporciones armoniosas.

Nunca olvidéis la LEY DE LA BALANZA.

Necesitáis realmente de un 50% de sueño y de un 50% de meditación. PRACTICAD LA MEDITACIÓN cuando os sintáis predispuestos al sueño normal.

El panadero que quiere preparar pan, deberá saber combinar las diversas cantidades de agua y harina.

Si pone más agua que harina, no le resultará el pan al panadero

Si pone mucha harina y poco agua tampoco resultara  el pan al panadero.

En forma similar es el proceso de la Meditación.

Si ponemos más sueño que meditación, caeremos en la inconsciencia.

Si ponemos más meditación que sueño arruinaremos la mente y el cerebro.

Empero, si sabemos combinar armoniosamente sueño y meditación, lograremos eso que se llama SHAMADI, EXTASIS.

Quienes pretenden meditar eliminando radicalmente el sueño, se parecen aquél que intenta poner el automóvil en marcha haciendo presión violenta sobre los frenos.

Otro ejemplo os permitirá aclarar mejor todo esto.

Imaginar por un momento a un jinete sobre su cabalgadura.

Si el jinete quiere poner en marcha al caballo, deberá aflojar las riendas; más si en vez de hacer esto jala las riendas a tiempo que hiere a la bestia con las espuelas entonces habrá algo absurdo el pobre animal entrará en desasosiego; se parará sobre sus patas, relinchará y hasta arrojará con violencia al jinete.

Exactamente sucederá algo similar al devoto que intenta meditar eliminando el sueño.

La relajación mental debe ser perfecta.

Cualquier idea, deseo, pensamiento, etc., que en un instante dado se atraviese por la mente produce tensiones y esto no es relajación.

El relajamiento perfecto de la mente excluye deseos, ideas, pensamientos, recuerdos, pasiones, etc.

Vaciar la mente, convertirla en un pozo sin fondo, profundo, es realmente relajarla.

La mente superficial es semejante a un charco en el camino; cuando sus aguas se evaporan  bajo los rayos solares, solo queda el lodo y la podredumbre.

La mente profunda relajada maravillosa,  es como un lago insondable, donde viven innumerables peces y hay vida en abundancia.

Cuando alguien lanza una piedra a un lago apacible y sereno, se producen ondas rutilantes que van desde el centro hacia la periferia esa es la reacción del agua ante el impacto proveniente del mundo exterior.

Similarmente diremos que la mente relajada es como un lago apacible y sereno donde se refleja el panorama del universo.

Los impactos provenientes del mundo exterior al caer en el lago de la mente originan ondas que van desde el centro a la periferia.  Esas ondas agitan la mente de los anacoretas y les llevan al fracaso, la mente debe ser controlada desde el centro a fin de que nunca reaccione ante los impactos provenientes del mundo exterior.

V.M. Samael Aun Weor

Artículos Relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *